Triceratops y las lesiones que revelan posibles combates
Triceratops vivió en Norteamérica al final del Cretácico, hace entre 68 y 66 millones de años. Su cabeza reunía dos largos cuernos sobre los ojos, otro más corto sobre la nariz y una gola ósea que se extendía detrás del cráneo. Esa apariencia suele asociarse con la defensa frente a grandes carnívoros, pero las señales…